Lilia Molina Fernández

Poema Eterno II

 

Poema Eterno (II)

Deja que su voz

se deslice como verso libre

por la geografía de tu cuerpo,

que las palabras no pidan permiso

y entren,

como entra la noche

cuando el deseo ya está despierto.

Le habla con metáforas lentas,

aprisiona sus silencios con las manos,

hace de sus caderas

un párrafo inconcluso

donde las rimas

encuentran descanso.

Quiere expresarse en soneto,

medirse en endecasílabos exactos,

ser la pausa precisa

entre su sed y su nombre,

la cadencia que ordena

el temblor de su aliento.

Y si le faltan palabras,

las deja caer en sus pupilas,

porque sus ojos saben leer

lo que su boca calla

cuando la poesía

se vuelve piel.

Que la décima cierre la noche

con su perfección secreta,

que el último verso amanezca

sin punto final,

porque donde empieza su poema

se quedó ella,

eterna,

esperándole.

 

17/02/26

Lilia Molina Fernández 

#poetadeliciense

Lia Fernández