La pluma se me escapa,
cae entre mis dedos,
juega al escondite contra mi corazón,
la pluma es lista, sabia
pero también esquiva
es solemne, altiva y orgullosa.
NO deja que la metan prisa,
que la aten, que la encadenen.
En su soberbia,
decide volver
cuando quiere volver
y, hoy, ha vuelto a mí.
Así que aquí estoy,
delante de mi ordenador,
intentado escribir unos versos de disculpa,
una carta desde el corazón:
\"Perdón por no haber escrito,
espero volver\"