rafaahijones

El amor que imaginé

No sanan viejas heridas
quienes no conocen dolor;
a veces muere un amor
para que nazca otro mejor.

Ya no me pesa su ausencia,
ni me lastima su adiós;
el tiempo, con manos suaves,
sus huellas al fin borró.

Tanto esperé este instante,
tanto lo soñó mi ser,
que entre las cenizas del alma
hoy he vuelto a renacer.

Ya no camino en la sombra,
ni habito el ayer fugaz;
vuelvo a creer en el amor
y en la promesa de amar.

Hoy miro el cielo sin miedo,
sin volver la vista atrás;
vuelve a latir la esperanza
que creí perdida ya.