Tus labios...
son como pálidos rocíos,
Que enmarcan la rosa
con la aurora,
De hielo...
el cielo entristecido,
Deshojado en el verso
que te honra,
Desnudas...
la espina con tu boca,
Y de lirio...
anuncias tus mañanas,
Vos,
cristal embellecido...
En el sueño descuidado
de sus horas.