Me pasó un meteorito terrestre;
Al cielo pedí licencia elegida
Para describir a la mujer huida
Que me cruzó sin mirada alegre.
No pude ver su fugaz rostro libre;
Cuerpo de modelo fino, valida;
La fiesta al andar era una movida,
Que marcaba lo noble de costumbre.
Lloré en silencio esa su larga ausencia;
De tenerla perdí toda esperanza;
El dolor amoroso me minaba.
Al fin encontré de la flor su esencia;
De amor cariñoso llene su holganza;
A bailar al reírme le invitaba.
Supuse que la amaba,
Al abrazarla noté que palpaba
Las `costillas´ marcadas en su espalda.