Alejandro Tejero Escribano

A LA MUJER DESCONOCIDA

Me pasó un meteorito terrestre;

Al cielo pedí licencia elegida

Para describir a la mujer huida

Que me cruzó sin mirada alegre.

 

No pude ver su fugaz rostro libre;

Cuerpo de modelo fino, valida;

La fiesta al andar era una movida,

Que marcaba lo noble de costumbre.

 

Lloré en silencio esa su larga ausencia;

De tenerla perdí toda esperanza;

El dolor amoroso me minaba.

 

Al fin encontré de la flor su esencia;

De amor cariñoso llene su holganza;

A bailar al reírme le invitaba.   

 

Supuse que la amaba,

Al abrazarla noté que palpaba

Las `costillas´ marcadas en su espalda.