Un día sí, y el otro día también,
me levanto al sol que brilla con magia intensa,
con ganas de reír, de cantar, de caminar con esencia.
El café sabe a esperanza en la taza de oro,
mi perro me espera, con cola que late y vuela un encanto de amor,
en la puerta de casa, donde el hogar brilla y resplandece su ardor.
Hay penas que pesan como piedra en el pecho profundo,
como nubes grises que el viento arrastra y encuentra un fondo,
pero brazos esperan, para abrazarte mucho un abrazo que funde el frío del mundo.
Los sueños se van como humo al cielo tan alto,
pero vuelven a nacer con luz que brilla y salta de un salto,
hay un camino nuevo, aunque parezca igual que ayer un sendero de estrella que guía el camino del alto.
El amor llega en una mirada o en un adiós suave,
como lluvia de estrella que el viento lleva y salva la cave del alma,
siempre está ahí como el sol tras el cielo oscuro que alumbra y calma la falta de calor.
UN DÍA SÍ, Y EL OTRO DÍA TAMBIÉN
¡ASI ES LA VIDA, CON MAGIA Y SENTIDO REAL!