UN BUEN VERSO PUEDE ESCRIBIRSE TAMBIÉN EN EL VERANO
Un buen verso puede escribirse también en el verano,
al amparo o al mismo tiempo que la siesta, cuando el calor estalla
tórrido en la cocina y las alarmas saltan
por la subida de las temperaturas.
También en el verano, cruzo el río, que pasa escuálido
a esta altura del año,
y recuerdo con nostalgia el buen aspecto
que lucía en otra etapa.
Un buen verso también se escribe en el verano
falsamente aterido por el frío que provoca
un pensamiento insumiso y desmedido.
Sobre el caso de un vuelo de palomas
que se eleva repentino
o el asunto de la hierba calcinada.
Gaspar Jover Polo