Con este verso mi soneto empieza;
Y estoy ya en un abismo sin salida,
La maldad del hombre, ¿será adquirida?
O el reflejo de su naturaleza
Como una voz que grita sin certeza,
En medio de su caída advertida,
La sociedad petimetre, de alma álgida,
Percibe el bien como burda soeza.
Y en este camino del mal que sigo,
La autenticidad se volvió infernal,
Y el caído soy si la verdad digo.
Prosigo, en mi andar frío y eternal,
Donde evitar la verdad es abrigo,
Y callar el camino sin final.