No todos los días son de luz,
Algunos despiertan entre llanto
Y con el cielo roto,
Desvaneciéndose
Ante la niebla del desamor.
Otros, simplemente no saben ser;
Vienen al mundo sin sentido
Y someten la vida
A horas perdidas en la oscuridad.
Hoy fue distinto;
Extrañamente me siento perdido
En el desván de la casa
Que nunca construimos.
No me sorprendería tener un domingo así;
Pero aún faltan algunas horas
Y se adelantó la desesperación del fin
Para sujetarme el cuello
Y exponerme a la realidad.
Es sábado por la noche,
Y te empiezo a extrañar aún más.