Pensaba en la distracción de ecos.
De montañas susurrando en el plano del consciente.
Cuando recuerdo marrones ojos.
Palabras balbuceadas en ciclo, no encuentran cómo detenerse.
Regulan mente y marrones ojos se ven más claros.
El susurro de eco de montaña ya no son extrañas.
En voz calmada repite palabra que tal vez no entiendan.
Una y otra en mi montaña de eco que me enamora.