Juan Vallejo

Mirlo Cilicio de Atanor

Bello cilicio empozado, boga ilusiones en vilo.

Alondra que vuela en los ópalos ¡canta heraldos

zafiros de lúgubres horas que entran cegando

tantas hogueras y falsos ánimos métricos finos!

 

Magno imperator de gestos, guiño y semblantes huidizos,

trenza la trocha de abismos filosos sin giros

y ríe despacio en un vals acabado y lento.

Siempre humeante de fuego y pasto reseco de tientos.

 

Mirlo suicida te sabes, rosa espectral de espinela,

angustia indolente y atanor tan crepitante

que rompes el cielo en lustros de alarmantes hojas.

 

Búscote en trigos mortales, hállote en almas en pena.

Desliz de frijoles en molinos almirantes,

membrillo atollado de veinte mil cruces rojas.