Marie Paule

Con sus ojos

Con sus ojos

 

Con sus ojos

penetró la carne inocente,

abierta, sin escudo.

Desnudez forzada

de la niña cosificada

por el privilegio abusivo

de una matriz corrompida.

 

Entró con sus ojos

libidinosos y falaces,

eructando un goce obsceno.

Dos flechas corrompidas

atraviesan el himen en lo más profundo,

inseminan la herida.

 

la niña no tiene entonces libertad

más que entregar su pellejo

para siempre saturado de espanto,

siderado, disociado,

a las garras afiladas de la mirada

cínica y diabólica.

 

Crecerá entre los escombros

de una memoria sepultada.

Tempestad de sombras en el corazón,

cuerpo extraño, carne repudiada,

sin siquiera saber de dónde viene

el mal que ronda en la amnesia.