mauro marte

CENIZAS

Aunque pretendamos que hemos

olvidado el fuego que nos quemo

y que ni cenizas quedan ya.

Las marcas están ahí, enclavada

como rupestres, en la cueva de alma.

Y un día, un paseante desprevenido

la descubre y mil explicaciones busca.

No entiende y pretende entender.

¿Es entendible el dolor y la ausencia?

¿Es entendible saber por qué una llama

se apaga? ¿Por qué muere un amor?

Ningún ciclo se cierra, cada ceniza genera

un nuevo ciclo y cargamos siempre con esos

amores que una vez encendieron nuestros corazones

el alma jamás olvida, aunque se preñe de locura.