FRANCISCO CARRILLO

en plata y oro.

Que debe estar escrito en plata y oro

y ser un mandamiento o ley severa,

que no por mas vivir la muerte fuera

mis ansias de escribir a tales modos.

 

Si tengo poco honor y Dios lo quiera

que pueda no espantarme, de mi asombro

verán naciones viles que no escondo,

la fuerza en que se apoyan estas letras.

 

Y ha de ser ahora este poema

bastión alzado en si, y noble muro

que a tanto de escribir tengo seguro

que lucho por vivir, aunque me muera.

 

Acaso serán otros que pretendan

queriéndolo decir, necio o absurdo

y callan por saber que en este mundo

tan solo el escribir, hace poetas.

 

Debiera estar escrito en plata y oro

con sangre derramada por las letras

que muestro aquí y ahora, este poema

negando a tantos listos y curiosos.

 

Seré pendón de rimas y bandera

aquellos que en poesía, permanecen

sabiendo que mis letras me engrandecen

y nieguen que por ello, sea tendencia.

 

Poeta en escribir, yo me proclamo

y siervo doy de mi en estos versos,

la vida si al morir quedan impresos

en plata y oro vil, como el estaño.

 

Hoy nace este poema en descontento

con letras supuradas en la mente

y a tanto que lo escribo, mas me muero

y a tanto que lo siento, vivo en muerte.

 

Con esta maldición y cruel veneno

escribo otra vez, sin ver la calma

y vuelve a sangrar por dentro el alma

rompiendo el corazón, y mi cerebro.

 

Poeta al cabo soy, entre mil cientos

que escriben sin sentir en esta vida

queriendo hacerme ver, que es poesía

las letras que fallecen entre versos.

 

Debiera estar marcado en plata y oro

aquel que pone el alma en sus poemas,

y vive con el fin de ser poeta

sin nada que ganar, perdiendo todo.

 

Aquí cedo estos versos a quien quiera

poner en juicio al fin, o criticarme

mas puedo bien decir que son bastante,

de oro y plata vil, estas cadenas.