Existen unos canarios amarillos
Que con sus propios picos dibujan su jaula
Hay tambien un Cristo en un asilo
Están sus clavos, sus maderas y su agua
Hay un escenario que nos queda chicos
Y así lo grita nuestra alma
Hay un campanario en un altillo
Donde ricos y pobres se desangran
Hay un sicario carisimo
Que se ahoga en el azul de su arma
Hay un simulacro deshuesado
En esas lenguas que encienden las ramas
Cortar el candado de mas brillo
Te hará aletear sin amarras
El rosario ya cayó en abismos,
fisura y sal de promesas doradas