Sierdi

LA MEJOR ELECCIÓN

A mi musa soñada.

Robarle un beso

y sentir el agravio

de un justo bofetón.

 

O anhelar fervientemente

de sus dulces besos,

eternamente con dolor.

 

O mejor...

Confesarle toda, toda,

mi descabellada, loca ilusión.

Y tal vez, con anestesia sincera.

Me diga adiós...

 

¿Tú, , qué harías?