jan Janito

Apéndice dorado y pequeño

Jugué con mi fruto prohibido,
mi apéndice pequeño y dorado.

La lancé al cielo
y volvió convertida en pez.
La guardé en mi bolsillo
y crecieron lunas de papel.

Reía sin boca,
brillaba sin luz.

Cuando quise devolverla al jardín,
ya no estaba.

Solo quedó en mi mano
un olor blanco a sueño.