Sebas 1987

Huésped ilustre

Huésped ilustre

​Me remontaré a tus zapatos.

Caminaré con ellos, montado en su brillo;

dejaré de ser un marginado y el hambre volverá al pecho.

Repararé, quizá un domingo, mis entrañas

y ayunaré para enmendar las promesas:

aquellas estropeadas con mi derrota.

​Huéspedes y extranjeros se disputan mi cuerpo,

me arrancan las sonrisas

y con mis ojos crean una ceguera ridícula.

Aprietan mi cuello para que sepa, al fin,

que soy hijo de la sofocación.

​Me remontaré a tus zapatos,

criaré hijos allí.

En ese brillo dejaré lo marginal;

aprenderé las palabras correctas e iluminadoras,

sabré de sinónimos y antónimos.

Con la gramática ganaré premios opulentos,

tendré muchos libros.

​Muchos de ellos morirán en el polvo,

otros ayunarán en mi desvelo.

Donaré legados para que en los diarios

me dibujen la reputación...

Tendré algo más que mi pobre alma harapienta

iluminándome los zapatos.

Tus zapatos.