Cuando tú piel, ya no era piel, sino una frágil hoja de papel, allí, allí fue donde más te extrañé, en cada rasguño que por leve rose salía.
Cuando tú cuerpo encorvado y frágil, lo que algún momento sostuvo sus hombros, cargados de kilos, kilos pequeños de unos cuantos años, cuál vida habrá salido de ti.
Vida que atreviste a traer a este mundo, mundo bil y despiadado.
Hoy abandonas
Prendes marcha a un lugar del que nadie está seguro si exista.
Hoy compro la idea de que sí,
Puesto que mi alma se reconforta pensando que aún no te vas de el todo.
Aún hay algo tuyo aquí, no solo tus últimos cigarros, no solo tus últimas peleas, no solo tus últimas miradas,
Miradas miel, miradas de un padre, y abuelo, quien con miedo actuó arrebatado.
Hoy extraño, extrañarte estando aquí y no extrañarte sin que estés