Ficciones, ¿quién me espera? Cuando todo
Sea, tal vez, nada. Estará aún el viento y esenciales causales de probabilidad que existen en pisos de conciencia, tantos recorridos inútiles de sube y baja, pero que sabios vaivenes de la nada, que persisten tan hondo en el mundo y en vueltas perenne. No encuentro ya fuego en la hulla ni en bullicios inútiles que hablan del tiempo y el viento. ¿dónde quedó la inconsciencia de bailar a ciegas?, de vivir, no ahorcado pero agradecido ¿Quién espera más que todos? Es la madre enorme que nos unió a todos por amor y desentendimiento del incoherencias del lenguaje. ¿Dónde vieron los últimos felices siquiera un poco de coherencia?