¿Me dejarías
juntar tus ausencias
y agrupar tus penas?
Debería entonces
saber de tus pasos,
recorrer tus calles.
Y me inventaría un
cuaderno entero.
Necesitaría saber que
me quieres,
que me necesitas
y llenar de abrazos
tus noches
tan frías.
L.G.