RIVAS JOSE

Entre la lluvia y la querencia

Observo tu esbelta figura perderse, tu andar se disuelve entre la multitud, mis pensamientos no logran contenerse y el alma se rinde ante tu magnitud. Tus agudos instintos duermen mi calma dejando un deseo que quema en el alma.

 

Hay una tormenta que muerde mi mente, disipa un querer que párese frágil, pero en la vida se arraiga muy fuerte con un sentimiento constante y ágil. Hoy la razón y el gran corazón compiten dictando una extraña pasión. 

 

La calma regresa si estás a mi lado, cuando tus labios de rojo encendido chocan los mío en fuego sagrado, vertiendo el suspiro que ya era debido. Sin el permiso de la mente fría, el corazón gana y sirve de guía.

 

Así es este amor que el día a día va tejiendo historias de dulce constancia, una querencia que es pura poesía, que acorta los pasos y borra distancia. Es el romanticismo de vernos de frente, amándonos libres, amándonos siempre. 

 

Hoy te presiento atrapada en la lluvia,  tan parecidas a las lágrimas mudas que en tu rostro en calma la tarde dibuja, mientras disipan toditas mis dudas. Cohabitan las ganas, la entrega, la fe, y aquéllas pasiones que ya consume.

 

Suena la música,  el aire estremece, trepa en el pecho el amor esperado; nuestra querencia real florece bajo este cielo que esta grisáceo. Se viste Barinas con nubes de honor, testigo silente de nuestro gran amor. 

 

RIVAS JOSE 

Barinas  Venezuela 

11-06-2026.