Cien pies para razones perdidas
Ser fiel a canciones sin guarida
Mentimos sensaiones de huida
Sin piel, sin razones, sin prisa
Y volver a esas horas malditas
De habitaciones vacias
Un duelo de eucaristias
Que hoy brillan sin prisa
Y un duende azúl, bien azúl
Y el muerdago en la puerta
Y aún ser ese oso de plush
En estas horas inciertas