CONJUNCIÓN ABSOLUTA.
Me he fundido en el verbo,
que permanece intacto.
Como elemento tácito,
que rodea y penetra.
Durante tanta sutil sensación.
Esta táctica onda magnética,
impregnando delicada sugestión.
•
Concluyendo hodierna emanación,
en un mismo acto tan tuyo.
Reside en conjunción absoluta,
un pensamiento obstinado.
En lo profundo de esta
indulgente memoria.
Que no olvida tu esencial
frecuencia cognitiva.
•
¡ No desisto, amor mío !
de este implicado momento.
Que toma mi voluntad,
con todo su pleno derecho.
Cuando sé que soy...¡ simplemente !
Complemento voluntario.
¡ De lo que tú !
también deseas.
•
Me conmociona saber...
¡ que te hallaré más preciso !
En célicos escenarios...
con complice conjunción.
De anhelos que son eternales,
tan intensamente mutuos.
Insertados en extrema
difracción fractal.
Como elemento de lluvia cosmica,
iniciando un suspiro elegido.
Desde siglos plasmado,
como estigma conjurado.
•
¡ Será así...! tan ignífera,
tanta exhalación conjunta.
Durante cada asignada insignia,
que detenga cada instante.
En la resonancia profunda,
que se retrae en el aire.
Como pulso sostenido.
En receptiva frase,
aún no traducida.
•
¡ Cuando todavía...!
Conjurando delicadas
gotas de rocio, ¡ estoy !
Sobre el polvo que resiste
un acto que subroga oxigeno.
Durante palabras emitidas,
desde la sinuosa gravedad.
•
Mientras reteniendo estoy,
este tierno motivo seglar.
Que incita a elegirnos,
con sutileza extrema.
Como sin prisa perecedera,
que no consume ruido.
Durante tanto cavilar pasivo.
•
Se acelera mi pulso quemante,
cuando en mi mente, ¡ te miro !
Como incitante instante,
evocando tu reflejo.
Durante un cíclico suceso,
emanando firme intención.
De lo que calla el viento.
•
Es mi entorno inmediato,
detenido en tanto intacto estupor.
Desde una levedad dispersa.
Que se aferra en el tiempo,
invocando esta persuasiva raiz.
Que suscita firmeza precisa,
¡ que insiste !
En no olvidar jamás y nunca,
lo que el alma siente perfecto.
•
Es fragilidad desnuda,
de la callada noche triste.
Cuando soy ese pensamiento...
¡ atraído por tí !
Como pulsante quimera,
que se hace presente.
En el palpito inconstante,
de mi contraído corazón.
•
¡ Sí... te pienso !
¡ Sí... te extraño !
¡ Y, nada importa tanto !
Si el vacio, se hace ausencia,
con tanta algidez... ¡ que duele !
•
Mientras se siente
insostenible el día.
Cuando no es distendida la noche,
que se desvela mirando.
Tu intacta sombra abstracta.
Desde un cielo que espera,
por esta innegable urgencia.
Que sigue navegando oceanos,
en destilados tiempos.
¡De tanta espera interminable !
Autor. Consuelo Sanchez.