Una voz

Ante el Argumento Humano contra Dios



Ante el Argumento Humano contra Dios

¿Por qué sigo viendo la injusticia?

las tinieblas hacen morada en la tierra;
habitan en las casas de los hombres:
La maldad, mentira, hipocresía y engaño.

Manos llenas de sangre e iniquidad,
de ladrones que se roban a los bebés,
rompiendo el vientre de madres que no los amaron.
No quiero ver más tanta maldad Señor,
arráncame los ojos y dáselos a los buitres;
si la muerte le quita  el territorio a los vivos,
¡Qué más da quedarme ciego ante el mundo!

Dios, todos se quejan de que no hablas,
pero ponen estatuas en sus corazones 
que les hablan como hacer maldad dia y noche.
Dios, todos se quejan que no miras,
pero ponen estatuas en sus corazones
que son indiferentes al dolor ajeno.
Dios, todos te juzgan porque no tienes palabra,
pero tus profecías se cumplen en cada uno de ellos.

No, Señor, tú no has olvidado ni desamparado,
el inocente sigue reflejado en tu tierna pupila,
hiciste un libro con cada hecho, cada acto;
reconoces cada lágrima de los que te temen
como conoces los nombres de las estrellas.

los hombres no pueden ni ocultarte sus pensamientos.
¡Cuan gloriosa es tu sabiduría, tan alta!,
solo es comprensible al corazón de los humildes.

Darás su merecido a cada uno según sus obras,
no escaparán de ti si no hubo arrepentimiento.
Pueden ensoberbecerse contra tu cielo;
declarandote la guerra con sus armas mas potentes.

para ti son paja abrasada con tu justicia,
arderán para siempre,
purificando el cielo y la tierra de sus mentiras.


Tomarás tu vara de hierro y los quebrarás.
Temible y digno de reverencia es Dios en su montaña.

Señor, Aleluya. Gloria a Dios en las Alturas, Hosanna Hijo de David.
Jesucristo.

Déjame mis ojos en tu Espíritu Santo,
para poder ver la verdad que ignoran.

Arrepiéntanse  mientras hay tiempo,
dejen sus guerras y su rebelión contra el Ungido
del Señor de los Ejércitos Celestiales.
Arrópense con su perdón para que sus delitos
no se vuelvan contra ustedes en el Juicio venidero.

\"Él enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte,
ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado.\"