Hoy está llena la nevera,
frutas frescas lo encontrarás
allí, eso de pasar hambre
es cosa del pasado, mi presente
es una historia diferente.
Si de niño soñaba con la carne,
ya de adolescente gozó de un
banquete, no dormiré con el
estómago vacío, jamás volveré
a llorar por hambre, es imposible
lo que sucede hoy.
Tampoco estoy necesitando
camisa nueva, porque tengo
suficientes camisas para mañana,
nunca presumo de lo que tengo,
solo estoy compartiendo lo mío.
¿Sabes lo chistoso? Que todo
es gracias a un sorteo, tuve suerte
de ganar, aunque sí tenía miedo
de que esto no pasará, pero…
ocurrió y estoy contento.