jtaltuve

El Puerto de la Capitana

He dejado mi armadura de treinta y nueve inviernos tirada en la orilla,

despojado de los años y de todo orgullo que no logra curar el alma.

Hoy vuelvo a ser el niño asustado que ruega por el refugio de tus brazos, madre,

mientras contemplo el mapa de tu cuerpo desgarrarse como una vela al viento.

 

Eres la Capitana de Hielo en un mar de ausencias que me asfixiaba,

gobernando un timón ciego con tu corona de guerra y la piel expuesta al rayo,

mientras el frío del veneno te robaba la sangre en aquel oscuro invierno del sur.

 

Qué paradoja tan inmensa y desgarradora me quema hoy la razón:

cuanto más hombre me siento, más me consume este llanto de niño en la garganta.

Es la ironía más amarga de nuestra frágil arcilla, una herida que muerde el pecho:

saber que la ciencia fue un látigo hiriente que prometía devolverte el mañana,

pero ha sido tu fe, ese muro de acero que no tiembla ni siquiera ante la muerte,

la que decidió apagar el suplicio de las máquinas para encender la vida pura.

 

Nos creemos de piedra hasta que la realidad nos corta el rostro en mil pedazos,

y aunque el terror a perderte me susurra que nuestro tiempo está contado,

verte caminar hoy a mi lado, radiante y sin cadenas, es un milagro que me desarma.

 

Que no se haga mi deseo terrenal, sino Su voluntad inmensa y divina;

pues bajo la mirada de ese Dios que es tu puerto, tu guía y tu consuelo,

aprendemos a amar la existencia de rodillas, haciendo el bien sin mirar a quién,

transformando el viejo dolor de las agujas en un amanecer arrebatado al cielo.

 

Estos versos ya no me pertenecen; han roto sus amarras en el papel.

Son palabras con voluntad propia que hoy regresan hambrientas a reclamar su origen,

exigiendo restitución en el pecho de quien, con el alma desnuda, las hace suyas.

 

Ya no hay distancia, ni océano, ni sombra que este amor inmenso no disuelva;

somos el faro y el barco triunfante fundidos en un lazo predestinado,

donde tu indomable coraje, mi vieja linda, es la única marea que acoraza mi eternidad.

 

Con AMOR a Mi Madre .....

 

JTA.