Jhondy Algenys

La Devoción

La devoción no hace ruido,

camina en silencio y con paciencia,

como una llama que no se apaga

aunque el viento desafíe su existencia.

Es la mano que nunca abandona,

la palabra que sabe esperar,

el corazón que sigue creyendo

cuando otros dejan de soñar.

La devoción es un puente eterno

entre la fe y la voluntad,

una promesa que permanece firme

frente a la duda y la adversidad.

No busca gloria ni recompensa,

ni aplausos al caminar;

su fuerza nace del alma

y de un profundo amar.

Y así, bajo cielos cambiantes,

entre la sombra y la luz,

la devoción sigue su camino,

fiel a aquello que conduce.