ENLACE ENTRE EL POEMA Y EL LECTOR
El poema espera en la página como un río espera a quien quiera beber de sus aguas claras y profundas que llevan el sabor de lo que fue y de lo que puede ser
El lector llega con las manos abiertas con los ojos dispuestos a ver más allá de las letras con el corazón listo para recibir lo que el verso quiere entregarle
Entre ellos se abre un camino de luz que no necesita piedras ni madera solo se construye con el aliento que unen la palabra escrita y la palabra sentida
El poema ofrece sus secretos guardados en cada sílaba en cada espacio en blanco en cada ritmo que se ajusta al latido del que lo lee con atención
El lector ofrece su propia historia sus propias penas y alegrías sus propios sueños que encuentran eco en los versos que ahora conoce como suyos
No hay distancia que los separe no hay idioma que los divida el enlace se hace en un instante como cuando dos manos se encuentran en la oscuridad y saben que se conocen
El poema cambia un poco cada vez que es leído toma colores nuevos toma sonidos distintos se adapta al alma que lo acoge como un árbol a la tierra que lo sostiene
El lector también cambia un poco cada vez que lee encuentra nuevas formas de ver el mundo nuevas formas de entenderse a sí mismo nuevas razones para seguir caminando
Este enlace es como un puente que no tiene principio ni fin como un hilo invisible que une lo que está escrito con lo que está viviendo en cada instante
El poema necesita al lector para vivir el lector necesita al poema para entender que no está solo en el camino que la palabra puede ser hogar y destino