HASTA LUEGO
No es un chau para siempre, ni un adiós que cierre todas las puertas.
Es tan solo un hasta luego, de esos que nacen cuando el alma ya no encuentra respuestas.
Hay momentos en la vida en que debemos detener el paso, mirar lo recorrido con gratitud y aceptar que hemos llegado hasta aquí, sin fracaso.
Porque marcharse no siempre es rendirse, ni alejarse significa olvidar.
A veces es respetar nuestros límites, y permitirnos volver a comenzar.
Cada historia deja huellas, cada encuentro una enseñanza, y aunque algunos caminos se separen, siempre queda viva una esperanza.
Por eso hoy no digo adiós, porque los recuerdos seguirán conmigo.
Solo digo hasta luego, agradeciendo cada instante vivido.
Y si el destino vuelve a cruzar nuestros caminos, nos encontrará más fuertes, más sabios y más humanos.
Porque algunas despedidas no son finales, sino el inicio silencioso de nuevos horizontes por alcanzar.