vespertino

El pensamiento flaco

Con el pensamiento flaco
despego del asfalto
entrego las monedas
dos cincuenta la carrera.

 

Exploro el interior
ubico un lugar central
está reparado el asiento
vale poco expresar queja.

 

Mi cuerpo arde ligeramente
es mental lo presiento
y mis párpados pesados
vencen intermitentes mi vigilia.

 

Pie derecho que hay lugar
dice el chofer en una esquina
aquí hay diarios matutinos
dice un anciano.

 

Cabizbajo sigo yo
sumido en el respaldar
en el móvil la política
se reproduce alarmante.

 

Gira el truck en Arriola
la duda diaria en la mente
de que un día me alcance
un choque, aquí habitual.

 

Un periódico viejo en la pista
juguetea con las ruedas
lo veo por la ventana
qué sucia está la calle.

 

Ya es grau hay que apurarse
acelera el bus abarrotado
el último round para la lucidez
no queda mucho por recorrer.

 

Parada Huallaga anuncian
no hay cuestión a objetar
voy a bajar y me levanto
la dama de rojo me precede.

 

Con el pensamiento flaco
aterrizo en la vereda
el centro trasnochado
me recibe sin el sol.