Luis Rayo

LANGUIDECE: \"SUAVE PATRIA\"

 Oh, poderoso Señor,

Tú que todo lo castigas,

¿cómo has permitido

que las alimañas invadan el templo

de la poesía en México?

Tú las expulsaste de lo que llamaste

la casa de Dios.

 

¡Hasta dónde hemos llegado!

Allí donde la identidad cultural

es arrojada al cesto del olvido.

 

Poco importa ya que el recinto

de los poetas lleve el nombre

de Ramón López Velarde,

el insigne bardo de la “Suave Patria”.

¿Para esto ansiaron el poder,

en su arrogancia,

los descendientes de Atila?

 

El vuelo del ave fénix no se detiene;

el Oráculo de Apolo en Delfos

resiste con almas libertarias.

Dejad que las columnas invisibles,

heredadas de la sublime Grecia,

sean, una a una, derribadas.

 

Nada hay que hacer ante la barbarie,

hasta que la negra desolación

y el desierto que atenta contra la vida

avancen, convertidos en morada

de las nauyacas mexicanas de pestañas.