Un fantasma sin memoria quisiera ser,
y olvidar que estoy demente.
Palpitante el corazón se aferra a mi pecho,
como queriendo sostener la tenue luz que aún me queda.
Oh¡ amado mío,
que te he hecho.
Verte así, ahí sin aliento
cobrando justicia,
por traiciones y delirios.
Esa soy yo?.