No encuentro mi sombra ni la raíz del pino; dicen los astros que no me reconocen, el álgebra sueña con utopías, nadie vendrá a buscarme esta noche, los pájaros abandonarán el mundo, el sapo anacoreta mira desde su charco desvanecer las formas. La trama del mundo fue inventada por una mantis religiosa. Hoy, intento de nuevo mi odisea lingüística y eternamente infructuosa de descifrar el mundo a fuerza de letra y pensamiento, pero cada vez que lo intento, termino en un pantano de ideas y sueños.