ya no tienen tus ojos el destino de haber llorado lo vivido
ya tu cuerpo no tiene la lluvia de hoy ya tus manos no delatan
la verdad de el amor y tu mirada descubre su contradiccion
nunca te aviso que hiba a jugar con vos
y su grito de maldad es como un vidrio lejos
de un espejo que te vuelve a lastimar
y es la soledad donde quisieras que los minutos
se fueran sin regresar acostumbrada a saberlo amar
escuchastes su pasado y el no te a de escuchar
cuando ya no preguntas porque respuestas
no has de encontrar mueren vestidas
las lagrimas que dejaras