Éusoj Nidlaj

\"PERDÍ\"

Perdí el miedo cuando llamaron mi nombre unas seis a siete veces.

Las primeras seis fueron para:

recordarme los dimes ajenos,

atosigarme con la ludopatía de la vida

y torturarme psicológicamente.

La séptima, bueno, para decirme algo educadamente.