Solía tener miedo de amarte,
ahora temo jamás olvidarte.
¿Cómo dejar de extrañarte?
Solo quiero ir a buscarte,
que melancolía conocerte y jamás tenerte, quiero dejar de oírte,
me duele escribirte.
De la mano quiero volver a tomarte,
volver a abrazarte,
déjame una vez más besarte.
No quiero olvidarte,
mas tengo que soltarte,
¿Podré superarte?.
Por favor, solo una vez más déjame invitarte…
¡a tomar un té!
Y después tomarte,
hasta agotarte.