Romanticologo

Esclavo en mi memoria

A veces soy esclavo en mi memoria
y no hay fuga posible ni abogado que me defienda
esclavo de los recuerdos que pasé a su lado
como quien hereda una condena sin haber cometido falta

Paso horas por las noches sin poder dormir
reconstruyendo caminatas de tardes enteras
agarrado de su mano como si el mundo fuera un risco
y ella el único paracaídas

Pienso en la inmensidad de su mirada
que no cabía en ningún lado
y en esa sonrisa que atravesaba paredes
que siempre atravesaba todo menos mis dudas


Y hoy todo eso son fantasmas
momentos muertos que dejaron las agujas del reloj
como quien guarda boletos de un viaje que nunca se tomó

Y me quedo aquí preguntándole al techo
cómo estará, qué estará haciendo
si será feliz en este momento
ojalá que sí, aunque duela


No es que quiera volver, para qué mentir
volver a donde fui feliz es como leer el mismo libro
sabiendo que el final es malo
pero ella era buena actuando

Sus caricias no solo tocaron mi cuerpo
me hicieron una autopsia sin bisturí
me desarmaron los miedos
y luego se fueron sin firmar el alta

Y ahora las agujas del reloj me miran desde la pared
como jueces de un juicio donde siempre pierdo
y me preguntan si aprendí la lección
y yo finjo que sí para que me dejen en paz


Porque hoy todo eso son fantasmas
momentos muertos que dejaron las agujas del reloj
como quien guarda la arena de un castillo que ya no está

Y solo me queda imaginar
cómo estará, qué estará haciendo
si será en este momento feliz
ojalá que sí, ojalá que sí


Es curioso: uno se acostumbra a la ausencia
pero no a las preguntas
¿Con quién estará? ¿Se ríe igual?
¿Todavía pone música cuando cocina?

Yo aquí, sobreviviendo con las sobras
ella allá, siendo feliz sin saber
que aún soy esclavo de sus gestos
y su dueño es cualquier otro


Solo espero que sea más feliz
mucho más de lo que fui conmigo
que encuentre en otro lo que aquí no pudo ser
porque yo me quedé con lo que no sirve:
la memoria, el insomnio, esta canción, este silencio


A veces soy esclavo en mi memoria.
Esclavo.
Y lo peor de todo…
es que ya ni siquiera quiero ser libre.