En una foto
encuentro tu mirada.
La siento tan profunda
que creo ver tu alma.
El tiempo se detiene,
silencio que acompaña,
y una sonrisa agradecida
se dibuja en este rostro
que te extraña.
Nace la esperanza,
un deseo,
de una caricia congelada
en el tiempo guardada.
Mirada que dice
aquí… bien,
un adelante, sigue,
solo es un momento.
Equilibrio entre querer
y dejar,
con la convicción
de un día
volver a estar.
En Dios, en un nuevo y eterno caminar.