Escribo para tender puentes,
para dar valor a las palabras
que cuentan historias.
Esas que se abandonan
a mundos de magia,
de luces y de sombras,
de personajes valientes,
tímidos,corrientes…
Escribo porque la hoja en blanco me atemoriza,
pero también me recibe;
aguanta lo que diga.
En ella me libero,
como se liberan las ideas
buscando cauce
buscando un orden.
Por eso escribo…