La casa de La Parra
no es una casa cualquiera,
guarda tristes y gratos recuerdos de antaño
imágenes vivas por los pasillos de mi memoria.
En ella viví un corto tiempo,
en mis primeros años,
al lado de mi padre, mi madre, hermana;
en su patio correteé feliz
allí dejé mi tierna infancia.
En sus muros y paredes
habitaron mis primeras palabras
de alegría, contento y llanto
palabras que quedaron desperdigadas,
guardadas por los rincones
cómo queriendo rescatar con el tiempo.
La casa de La Parra
estaba pintada de blanco
tenía las persianas,
la puerta y las rejas de madera
de color verde oliva,
debía su nombre a que en su patio
crecía una alargada parra.
Por la casa de La Parra
deambularon libres mis primeros
felices sueños,
se quedaron truncados
por un duro golpe de la vida
que sin avisar llegó cambiándolo todo.
Corregida 9 de Junio 2026
Escrita 14 de Marzo de 2011
(Foto rescatada de Facebook)