Te vi venir.
Me miraste con tristeza, tus ojos brillaban a pesar de lo melancólico de tu semblante,
no dejabas de temblar y tampoco que mis manos calmaran tu ansiedad.
Te alejabas cada vez más, ya me habías dicho tanto sin palabras pronunciar, habia un va y viene en tu lenguaje corporal.
me di cuenta de que no tienes corazón, que ya habías muerto por dentro.