Por accidente tropecé con
el pasado de mi madre, pero
ahora que lo hice leeré lo que
paso en los años que ella y
mi padre se hablaron.
Cada verso de las cartas que se
enviaron me dejaron una tristeza
de alegría, porque esas cartas
contenían amor y ternura.
Mi papá no volvió, pero sus
cartas están aquí, fueron un
consuelo para mi mamá, ella
no lo olvido pero tampoco se
enamoro, por lealtad a él.