Es el otoño el que me está mirando
con los pinos dormidos por la soledad,
las hojas hambrientas de vida, parecen
reírse de los hombres.
Es el otoño el que me está mirando
aquél que significa amar ,no renunciar
la búsqueda de ideales perdidos,
La presencia de un hombre que exige libertad.
¡Susurra! a veces juega
con el placer de ocupar mi espíritu,
se cree mi dueño y me maneja,
me arrastra a su egoísmo pulcro y estúpido,
me ahoga en su río de vanidades.
Es el otoño el que me está mirando
como un borracho contempla su culpabilidad
quizá yo misma me esté preguntando
si alguna vez le podré mirar.