¡MEDICINA DE PAN Y CHOCOLATE!
Busco delegarle al poema su valor curativo...
La lengua queda
y los ojos listos,
la mano aprieta
lo que el alma insiste.
Al cuerpo, un vate:
pan y bate chocolate;
probar que es verbo del vaso que bebo.
¡Bebo y sano! del vaso ufano.
Masa que amasa y me abraza;
la sobremesa conversa,
el tenedor pincha la pena
y la deja en el plato, servida,
para que el olvido
la resuma y la coma.
Miga que mitiga,
cuchara que conjura,
taza que me abraza;
la harina sostiene el cuerpo,
la metáfora la esperanza.
Poema, baúl y cofre:
habitual salve de mi destino humano.
Quien mastica versos,
ingiere y digiere;
tanto poema prefiere
que la herida se hace miga,
la memoria la mitiga
y sanar, de ello, se infiere.
Hay poemas que no mastican el dolor;
apenas le cambian la puntuación
para que el olvido la resuma...
y la coma,
y la coma,
y la coma.
Racsonando Ando / Oscar Arely Noreña Ríos.