Enmascaradodelapoesia

LO QUE EL TIEMPO NO PUEDE BORRAR

Si hoy despiertas y ya no recuerdas cómo sonaba mi nombre en tu voz,  
ni cómo eran mis ojos mirando a los tuyos...  
no pasa nada.  
Te amaré igual.

Quédate cerca, aunque sea a lo lejos.  
Aunque me regañes por mirar tus labios,  
como si todo empezara y terminara en ti...  
con eso me basta el tiempo.

Si hoy decides borrarme, como borras todo lo que tocas,  
entonces que así sea.  
Porque olvidar también es parte de haber amado.

Yo no escribiré en papel.  
Escribiré en ese lugar sin nombre donde viven las verdades que no mueren:  
que hubo un instante donde no fuimos “casi”.  
Fuimos certeza.  
Fuimos eternos, aunque fuera a ratos.  
Fuimos rebeldes, más que cualquier promesa.

Existir juntos, aunque fuera breve,  
también es una forma de eternidad.  
Encontrarnos entre tanto ruido  
no fue casualidad.  
Fue milagro.

Y entre todo lo que el tiempo se lleva,  
entre nombres que se olvidan y puertas que se cierran,  
queda una página intacta.  
Una página que nadie puede borrar:  
tú y yo, mirándonos sin miedo,  
sonriendo al mismo tiempo,  
creyendo, aunque fuera un segundo,  
que éramos hogar.

Eso...  
eso el tiempo no lo borra.