EL EXTRAÑO PODER DE UNA MUSARAÑA
Es un pequeño animal silvestre
que una noche sin querer se me metió
por dentro del pantalón, y que yo maté al momento,
aplasté en defensa propia como reacción instintiva;
mamífero de nariz larga,
de entre seis y diez centímetros de longitud, menos
aún que un ratón, y cuya habilidad principal
consiste en poseer una glándula odorífera
capaz de producir un olor muy desagradable
para algunos depredadores con un olfato excelente.
Ella tuvo una grave equivocación,
se desorientó, no supo jugar bien
sus cartas en un momento de apuro, posiblemente se asustó
y se dio erróneamente a la fuga. No supo medir
sus pasos en una situación límite. Y tanto me afectó
el pequeño desaguisado, que, desde entonces,
pienso a menudo en la musaraña,
que se me va el santo al cielo sin poderlo evitar.
Gaspar Jover Polo