Más allá de la mente, del ego y del yo, en un presente eterno,
dentro de una eternidad compartida y universal.
Más allá de injusticias, contradicciones, manipulaciones o incongruencias,
donde la diferencia no separa, sino que define las múltiples formas que la habitan.
La vida revela una certeza abierta:
donde sumar se convierte en objetivo y dirección,
por estar todos unidos por un mismo hilo de conciencia universal.
Y así, ante sombras, tormentas, dudas y obstáculos,
desde La Rambla de Barcelona o desde cualquier lugar de este planeta.
Y no como idea, sino como movimiento:
sumar es enfrentar, aceptar, evolucionar y seguir…
dentro de una rueda que tuvo principio,
pero no conoce final.