sentimos el viento de la mentira
pensamos el invierno de nuestras vidas
y con la locura cotidiana pobres que te
piden monedas en la mañana y mi soledad
es la droga que aspiro hace un tiempo
en el rio de mi conciencia nadan mis recuerdos
sin ella solo una mujer hacia que quedara
en silencios y ahora hablo porque ya no
la tengo