Yo no soy parte de tu infierno.
Abre la puerta a la luz, al silencio, sal un rato del drama, respira.
La llave del descanso está en tu mano, atrévete.
No es traición, es supervivencia.
No es cobardía, es necesidad.
No es abandono, es sabiduría.
No tiembles, fuera huele a vida, a juventud, a ligereza.
La paz te está esperando con los brazos abiertos, ya que yo no soy parte de tu infierno.
Dame la mano y descansa conmigo, respira.